martes, 29 de enero de 2008

No direction home: apuntes sobre Dylan



Bob Dylan es, casi, mi artista favorito, su poesía y música siempre las considero como una gran influencia. Su historia parece signada por un eterno cambio, una dialéctica de traiciones y(e) (in)evoluciones, saltos paradójicos, pero que al final nos muestran un arte muy difícil de ser equiparado. Trazo la siguiente comparación, Milan Kundera, en la Insoportable Levedad del Ser presenta al personaje Sabina quien era definida porque ella siempre trataba de cambiar, de no encariñarse con los lugares ni con las cosas ni con las personas, de ir de traición en traición; en esa posibilidad de la existencia que nos ilustra el autor checo veo a Bob Dylan y su complejidad, él siempre trató de imponer su ser a esa imagen de él que los otros concebían y le imponían, de romper el compromiso con ese Otro, de desafiarlo y desconcertarlo.

Ese conflicto, que en Bob Dylan es una apoteosis de mensajes y melodías geniales, se presenta de muy buena forma en el documental No Direction Home hecho por Martin Scorsese, donde se observa la vida de Dylan hasta el 1966, cuándo tiene el famoso accidente de motocicleta. Esa época (60') es para mi el mejor escenario para ver su vida - a pesar de que sus traiciones continuaron más allá de esa época - y esto es quizás porque era el mundo entero el que empezaba a agitarse de una manera nunca hecha antes, y Dylan de un modo (su época folk) u otro (su cambio a eléctrico) lo expresaba de forma genial.

Sin embargo, el compromiso al que no puede escapar Dylan es tal vez uno positivo a pesar de todo, es la condena a la imborrable que confiere la escritura (y la música). El hecho de haber compuesto canciones como Blowin’ in the Wind, The Times they’re a-changin’, A Hard rain a-gonna fall, que fueron cantadas y escuchadas por todos lados, no podrá hacer que se olvidé esa época (ni cualquier otra, aunque yo quiero que se olviden los del 80’) aunque él quiera.

Me gustaría hablar más de Dylan, más que todo de su música, ya que estás hermenéuticas a la persona nunca me agradaron del todo, pero bueno, tenía ganas de postear algo y todo esto apareció flotando en el viento.